No cabe duda de que la industria de juegos indie está viviendo una época dorada. Durante los últimos años, una gran cantidad de título desarrollados por estudios más pequeños han logrado un gran éxito, gracias en gran parte a una clara apuesta por el talento, el arte, la creatividad, mecánicas originales e historias únicas

La popularización de las plataformas de distribución de juegos digitales, el fácil acceso a formación especializada o la visibilidad que ofrece internet han permitido que equipos más pequeños de desarrollo puedan diseñar juegos atractivos sin necesidad de disponer de presupuestos enormes. Gracias a ello, los gamers podemos disfrutar de juegos indie que son auténticas obras maestras.

 

¿Qué son los juegos indie?

Aunque no hay una definición exacta y esta ha ido cambiando con el paso de los años, podemos definir los juegos indie como aquellas producciones que son desarrolladas por estudios independientes con presupuestos más modestos. Pueden contar con la ayuda de un publisher u optar por la autopublicación, y generalmente, cuentan con equipos de desarrollo y artísticos pequeños o medianos.

Este tipo de títulos se caracterizan por realizar propuestas creativas independientes que apuestan por narrativas más profundas y emocionales, así como por innovar en términos de mecánicas de juego y estética.

Los juegos indie suelen desafiar las convenciones y explorar nuevos territorios, ofreciendo al jugador experiencias únicas y memorables. Asimismo, los juegos indies suelen utilizar motores gráficos de libre acceso como Unity o Unreal Engine, herramientas que han contribuido al crecimiento de la industria.

Por otro lado, los desarrolladores de juegos independientes aprovechan su libertad para diseñar títulos originales con un menor riesgo. De hecho, debido a este creciente movimiento ha aparecido una nueva categorización de videojuegos conocida como Triple-i. En esta se suelen incluir juegos con la esencia y creatividad de los indies que a su vez disponen de cierto presupuesto para hacerlos realidad.

 

Historia de la industria de videojuegos indie

La industria de los videojuegos se remonta hasta la década de los 70 y 80, cuando los primeros ordenadores y consolas salieron al mercado. Pequeños grupos desarrolladores empezaron crear títulos para plataformas tan míticas como Amstrad, Commodore 64 o Atari. Podríamos decir que así empezó todo lo que conocemos hoy en día, con pequeñas producciones que dieron paso a compañías cada vez más grandes.

El movimiento de juegos indie empezó a crecer en la década de los 90 con la popularización del ordenador personal. Por aquel entonces, varios desarrolladores empezaron a crear pequeños juegos y compartirlos con otras personas a través de distintos métodos de distribución como el shareware, el pedido por correo, disquetes de 3.5 y más tarde, el CD-ROM.

Con la llegada del nuevo milenio los juegos indie incrementaron su notoriedad en todo el mundo. La popularización de Internet permitió la distribución rápida de videojuegos indie, así como la conexión con otros desarrolladores alrededor del mundo, acceder a herramientas y motores de código abierto o la posibilidad de promocionar los juegos en foros y webs especializadas.

El lanzamiento de la conocida plataforma de videojuegos Steam en 2005 fue otra de las claves. Steam ofrecía por primera vez un lugar donde desarrolladores independientes podían autopublicar y distribuir sus creaciones fácilmente, convirtiéndose también en un punto de referencia para los jugadores.

Casi en paralelo, las grandes de la industria empezaron a echar un vistazo al mercado de juegos indies para incorporarlos a sus plataformas. Microsoft lanzó Xbox Live Arcade (XBLA). Este servicio de distribución digital de videojuegos para Xbox 360 sirvió de rampa de salida para juegos como Super Meat Boy (2010), Limbo (2010) o Fez (2012), considerados como los precursores de la edad dorada actual.

En 2009 se inició el desarrollo del juego indie más exitoso de la historia, Minecraft. La base del videojuego original, Minecraft Java Edition fue programada en solitario por su creador Markus Persson en tan solo un fin de semana. Después de crear la empresa Mojang para continuar desarrollándolo y acumulando jugadores, esta fue finalmente vendida en 2014 en Microsoft En la actualidad, Minecraft es el juego más vendido de todos los tiempos.

Desde entonces, el movimiento indie continúa su imparable crecimiento. Ahora, con presupuestos más altos, los desarrolladores independientes pueden aspirar a diseñar juegos indie de mayor calidad, que incluso pueden competir con grandes producciones y juegos triple A.

En 2012, Journey fue el primer juego independiente en ganar el premio Game Developers Choice Award como Juego del año. Más recientemente, otros juegos como Celeste, Untitled Goose Game, Stardew Valley o Undertale han dado un nuevo significado al término de videojuegos indie y llevándolos a una nueva categoría. 

 

Videojuegos indie en España

Con el paso de los años el movimiento de juegos indie en España también ha ido creciendo de manera notable. Actualmente, se ha ido formando una gran comunidad alrededor del desarrollo de videojuegos indie, ofreciendo oportunidades para todos aquellos que quieren iniciarse o seguir aprendiendo acerca de este maravilloso mundo. La feria IndieDevDay, que se celebra anualmente, es el mayor expositor de la industria de videojuegos independientes en España.

En cuanto a los juegos, en las últimas décadas hemos presenciado el lanzamiento de títulos con presupuestos modestos que se han convertido en grandes éxitos, sobre todo en los últimos 10 años, donde pequeños estudios españoles han demostrado que la creatividad y esfuerzo puede compensar lo económico. Algunos de los más destacados son:

· Gris (Nomada Studio)
· Blasphemous (The Game Kitchen)
· American Arcadia (out of the blue, 2024)
· Moonlighter (Digital Sun)
· RiMe (Tequila Works)
· The Red Strings Club (Deconstructeam)
· Endling (Herobeat Studios)
· UnEpic (Francisco Tellez)
· Narita Boy (Studio Koba)

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