Los videojuegos no son solo entretenimiento, muchos traen consigo una contextualización histórica muy cercana a la realidad. Además, generan motivación y atención, y de esta forma nos permiten descubrir la Historia de manera diferente y especial.

La virtud más palpable a la hora de jugar a un videojuego de temática histórica, más allá de lo que podamos aprender a nivel de cifras, datos y fechas, es la capacidad que tienen de transmitir el mensaje de forma inmersiva, transportándonos a los escenarios donde se gestó y fraguó la Historia.

La virtud más palpable a la hora de jugar a un videojuego de temática histórica es la capacidad que tiene para transportarnos a los escenarios donde se gestó y fraguó la Historia

En el mercado actual existen muchos videojuegos históricos, en su mayoría de estrategia, que nos permiten conocer de primera mano, por ejemplo, la gestión administrativa y las tensiones políticas de la Antigua Roma, la situación geopolítica de los reinos feudales de la Europa medieval o las batallas más importantes de la primera y segunda Guerra Mundial. Sin duda, estos videojuegos ofrecen una ventana de oportunidades para transmitir la Historia de forma singular a los alumnos.

Los beneficios de los videojuegos en la educación

Existen muchos proyectos que demuestran los beneficios de los videojuegos en la educación, destacando la plataforma Historia y Videojuegos, una iniciativa creada por docentes para potenciar la transmisión de la Historia a través de los videojuegos. El programa ofrece un sinfín de posibilidades para la difusión cultural y el abordaje de conceptos, ideas e iconos para las nuevas generaciones. No obstante, como reivindica el especialista en educación Antonio César, utilizar videojuegos históricos en el aula no se reduce simplemente a jugar por jugar, sino que debe promover un conocimiento que vaya más allá, en el que el profesor induzca al debate y al análisis de los hechos estudiados en ese momento.

Utilizar videojuegos históricos en el aula no se trata de jugar por jugar, sino que debe haber un conocimiento más allá, donde el profesor induzca al debate y al análisis de los conocimientos estudiados en ese momento

Es importante que los docentes estudien y conozcan la trama de los videojuegos con los que va a trabajar en el aula, con el objetivo de combinar la parte más lúdica con el debate y análisis de los datos históricos, en la línea de las normas de aprendizaje y competencias. Siempre con una premisa clara: identificar aquellos videojuegos accesibles en el aula y adecuados a la edad del alumno.

Actualmente, existen muchas iniciativas donde la industria ha trabajado con varios docentes para que los videojuegos sean una gran herramienta para transmitir la Historia. Entre ellas destaca la saga de videojuegos Assassin’s Creed Discovery Tour, que a partir de los títulos Origins y Odyssey nos permite hacer un viaje para conocer de primera mano, y de forma inmersiva, toda la historia, cultura, arquitectura y política de las civilizaciones egipcia y griega.

Por otra parte, muchos profesores no se han quedado con los brazos cruzados y, apoyándose en videojuegos históricos, han creado su propio material docente. Destaca el proyecto del profesor Íñigo Mugueta, de la Universidad de Navarra, que, junto a una iniciativa de la Universidad de Murcia, ha investigado el uso de videojuegos históricos como Age of Empires y Anno 1404 para que el alumnado de educación primaria y secundaria pueda entender conceptos complejos de la Historia.

Gracias a todas las herramientas divulgativas que han creado los videojuegos, podemos recuperar las palabras de Paul O’Keefe, jefe del departamento de Psicología de la Universidad de Stanford, que reivindica los videojuegos en la educación como una gran palanca para motivar a los estudiantes y generar un estado de ánimo propicio para el aprendizaje. A la vez, son una forma ideal de aumentar la felicidad y disminuir la frustración, tal y como demuestra en el ensayo titulado Los videojuegos en la educación.

En conclusión, el uso de videojuegos con responsabilidad, no son solo una buena opción de ocio para nuestros hijos e hijas, sino también son una alternativa para que puedan aprender de una forma más inmersiva y evitar sentirse frustrados a la hora de estudiar. Con este objetivo, desde The Good Gamer trabajamos con diferentes asociaciones de docentes y participamos en proyectos de profesores para descubrir las mejores metodologías para introducir los videojuegos en las aulas.

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